El mantenimiento del computador es
aquel que debemos realizar al computador cada cierto tiempo, bien sea para
corregir fallas existentes o para prevenirlas.
El periodo
de mantenimiento depende de diversos factores: la cantidad de horas diarias de
operación, el tipo de actividad (aplicaciones) que se ejecutan, el ambiente donde
se encuentra instalada (si hay polvo, calor, etc.), el estado general
(si es un equipo nuevo o muy usado), y el resultado obtenido en el último
mantenimiento.
Una PC de
uso personal, que funcione unas cuatro horas diarias, en un ambiente
favorable y dos o menos años de operación sin fallas graves, puede
resultar aconsejable realizar su mantenimiento cada dos o tres meses de
operación, aunque algunas de las actividades de mantenimiento pudieran requerir
una periodicidad menor.
En cambio si
la PC se usa más de 4 horas diarias, tiene mucho tiempo de operación, se
recomienda hacer un mantenimiento por lo menos una vez al mes.
No debe
considerarse dentro de esta actividad la limpieza externa y el uso sistemático
de cubiertas protectoras de polvo, insectos y suciedad ambiental, ni tampoco la
realización de copias de seguridad (backup), o la aplicación
de barreras anti-virus, proxies o cortafuegos (firewalls) que dependen
de las condiciones específicas de operación y entorno ambiental.
Para
garantizar un rendimiento optimo y eficaz de la computadora, debemos mantenerla
limpia y bien organizada.
Debemos
eliminar los programas antiguos, programas que no utilicemos y las
unidades de disco para liberar la memoria y reducir la posibilidad de conflicto del
sistema.
Un disco
duro puede presentar diversas deficiencias, que casi siempre se pueden corregir
estas son:
1. Poco espacio disponible.
2. Espacio ocupado por archivos
innecesarios.
3. Alto porcentaje de fragmentación.
Se debe
eliminar los archivos antiguos y temporales. Además, entre más
pocos archivos innecesarios tenga la computadora, estará más
protegida de amenazas como el hurto de la identidad en Internet.
Cuando el
espacio libre de un disco se acerca peligrosamente a cero, la PC entra en una
fase de funcionamiento errático: se torna excesivamente lenta, emite mensajes
de error (que en ocasiones no especifican la causa), algunas aplicaciones no se
inician, o se cierran después de abiertas, etc.
Como
factor de seguridad aceptable, el espacio vacío de un disco duro no debe bajar
del 10% de su capacidad total, y cuando se llega a este límite deben borrarse
archivos innecesarios, o desinstalar aplicaciones que no se usen, o comprimir
archivos.
Todas las
aplicaciones de Windows generan archivos temporales.
Estos
archivos se reconocen por la extensión .tmp y generalmente
existe uno o varios directorios donde se alojan.
En
condiciones normales, las aplicaciones que abren archivos temporales deben
eliminarlos cuando la aplicación concluye, pero esto a veces no sucede cuando
se concluye en condiciones anormales, o Windows "se cuelga" o por una
deficiente programación de la aplicación.
Estos
archivos temporales deben borrarse del disco duro.
Existen
otro tipo de archivos que pueden borrarse, y no son temporales: la papelera de reciclaje,
el caché de Internet (windows\temporary internet files) y algunas
carpetas que permanecen el disco después que se baja o se instala un programa.
El caché
de Internet debe borrarse si resulta estrictamente necesario, ya que después de
borrado no podrán verse las páginas visitadas sin estar conectado.
Debe
hacerse mediante la función explícita del navegador, y además
ajustarse el tamaño del caché.
Un
usuario experimentado puede intentar otras posibilidades, como por ejemplo
eliminar DLL duplicadas, instaladores, datos de aplicaciones desinstaladas,
etc.
Debe
obrar con mucho cuidado cuando haga esta "limpieza profunda" y si no
hay plena seguridad de que un archivo en cuestión puede ser borrado,
no debe eliminarlo de la papelera de reciclaje hasta comprobarlo, pudiendo
reponerse a su ubicación original si resultara necesario.
En
general lo que se debe realizar son estas labores:
·
Eliminar
los programas antiguos y archivos temporales.
·
Eliminar
la información obsoleta
·
Asegurarnos
de guardar de manera segura la información.
·
Eliminar
las entradas de registro inválidas y los accesos directos dañados.









